sábado, 27 de septiembre de 2008

BUJÍAS PARA EL DOLOR

Perdiendo trenes bajo la lluvia
Sólo me espera quien no me conoce
Busco a tientas el próximo refugio
Ya no creo en los anuncios de felicidad

No van a cesar todas las preguntas
Aunque sean las mismas y desde el mismo andén
La memoria es sombrero de prestidigitador
El sur es mi norte, eso lo dije ya...

Virgen del Carmen, patrona del mar
Paraíso perdido en algún lugar
Contrabando de amor
En Alcaraván desván de la infancia
Y bujías para el dolor...

Alguien me ama
Alguien me destruye
Ventanas o espejos
Quebrados o abiertos

Nací con el síndrome de Gilles de la Tourette
El resto es el cierzo y el viento de levante

Virgen del Carmen, patrona del mar
Paraíso perdido en algún lugar
Contrabando de amor
En Alcaraván desván de la infancia
Y bujías para el dolor...

Oscuras olas que impiden tu regreso
La indefensa necesidad de amor conyugal
En realidad prefiero que sean los demás
Los que se diviertan y se lo pasen bien...

Virgen del Carmen, patrona del mar
Paraíso perdido en algún lugar
Contrabando de amor
En Alcaraván desván de la infancia
Y bujías para el dolor

Bujías dame para el dolor
Bujías dame para el dolor
Bujías dame para el dolor
Bujías dame para el dolor

Enrique Bunbury

HAY MUY POCA GENTE

Me gustaría poder girar como un carrusel
Seguir la corriente y cruzar el puente
De la incomunicación y saludar desde el balcón
Sonriendo como los artistas en las revistas del corazón

Me gustaría celebrar y brindar por la navidad
Vacaciones en familia y prepararles la comida
Una barbacoa al sol y tarde de televisión
Pero ese no es mi estilo y es tarde ya para cambiar y...

Nada puede dañarme con mis amigos
Nadie puede, nada puede....
Las palabras no sirven para nada
Y empiezo a pensar que en realidad
Hay muy poca gente....

Me gustaría continuar, una sala milenaria
Pero formo parte de una generación espontánea
que se defiende mejor en el cara a cara
en el cuerpo a cuerpo y tiempo al tiempo
es tarde ya para cambiar y...

Nada puede dañarme con mis amigos
nadie puede, nada puede...
las palabras no sirven para nada
y empiezo a pensar que en realidad
hay muy poca gente...

Y abrimos las puertas, quizás por costumbre
tal vez por búsqueda inocente
y nos encontramos...

Nada puede dañarme con mis amigos
nadie puede, nada puede...
las palabras no sirven para nada
y empiezo a pensar que en realidad
hay muy poca gente...

Las palabras no sirven para nada
y empiezo a pensar que en realidad
hay muy poca... gente

Enrique Bunbury